James Bond a los albañiles

Hanna

Con la innegable referencia estética y visual de "Corre, Lola, Corre", y con una premisa argumental a la zaga de "Nikita" (y todo el imaginario creado por Besson respecto al personaje no solo en cine, sino también en la -mediocre- serie televisiva) llega este nuevo huracán en forma de frágil niña eslava, toda rubia ella. Je, frágil dice... imagínate meter en una coctelera a Rambo, a James Bond, a Terminator y a Ricitos de oro. Pues esa mortal combinación es Hanna, una adolescente entrenada desde niña por su padre en las más variopintas artes del combate, supervivencia, infiltración y espionaje. Una auténtica máquina, implacable, perfecta, imparable. Como suele suceder en estos casos, un poderoso servicio de inteligencia está detrás de todo ello, y como también suele pasar, intentan controlar la situación por las buenas... o por las malas. El frenético ritmo de la historia se transmite a través de una realización sincopada a ritmo de verdadero infarto, sin bajar el nivel ni un solo segundo. Aquí no se puede contemplar el paisaje (o si se contempla, tiene que ser corriendo o luchando). Aún así, el director tiene tiempo de utilizar un punto lírico y poético en el personaje principal, que a pesar de ser más letal un batallón de cuerpos especiales, tiene la inocencia propia de su edad. El guión funciona, está bien construido, pero no he podido evitar esperar una sorpresa final...que no ha llegado, lástima. Wright, que ha tenido tiempo sobrado de currarse la dirección de actores, ahora utiliza ejemplarmente a la veterana Cate Blanchett, cuyo bizarro aspecto pelirrojo-rubio le va a la perfección al personaje, así como a un lucidísimo Eric Bana, que también borda el papel. La intensa mirada cobalto de Saoirse Ronan (que aún recordamos de la fallida cinta de Peter Jackson "The Lovely Bones") también encaja a la perfección en este atípico personaje, capaz de salir de cualquier situación por peligrosa que sea, pero casi bloqueada cuando un chico de su edad se acerca a ella o una amiga le pide un consejo. De acuerdo, no es nada nuevo: en terreno de espías lo hemos visto casi todo, incluso que unos niños corrientes -los Cortez- descubran que sus padres son los agentes secretos mejores del mundo y ellos a su vez se conviertan en "Spy Kids", o que una aburrida pareja -"Sr. y Sra. Smith"- resultan ser los asesinos más implacables y eficientes de todo el panorama. Pero quizás el tratamiento de la misma llegue a la sorpresa de la aún reciente "Salt", llegando incluso a apostar por un formato mucho más moderno, con un toque "grunge" que le va a la historia que ni pintada. Si a la impresionante fotografía -desvaída de color, virada a tonos fríos...- y el brillante montaje -el director además se permite hacer algunos planos-secuencia con steadycam realmente espectaculares- le sumamos la excelente banda sonora a cargo de The Chemical Brothers, pues tenemos muy bien envuelto un producto que aunque cuenta un poco lo de siempre -o al menos, lo que ya hemos visto...- resulta de lo más atractivo, a caballo entre un entretenimiento con un toque "cult", y una reflexión ecologista-zen también metida en el paquete. Una fórmula que ha funcionado en este film, que lo mismo puede gustarle al público más palomitero, que al exigente. Y por supuesto, vamos a tener que ir jubilando a los agentes secretos de toda la vida o mandarlos a los albañiles, porque ya no sirven, se les ve venir. Pero Hanna, con esa dulce sonrisita, esos ojitos azules y su pelito rubio...tiene muchísimo más peligro.

TRAILER

1 comentario:

Ichabod Crane dijo...

No mandes a los espías a trabajar a los albañiles,que no hay curro! Tiene buena pinta esta película