Han Solo (una historia de Star Wars): Voluntariosa... pero insuficiente

Han Solo (Una historia de Star Wars)
Dirección
Guion
Lawrence Kasdan, Jon Kasdan (Personaje: George Lucas)
Música
John Powell
Fotografía
Bradford Young
Reparto
, , , , ,, , , , ,, , , , ,, , , 
Resulta irónico que la segunda secuela no oficial de la saga Star Wars -la primera fue Rogue One- se estrene precisamente el día del orgullo friki -el 25 de mayo-, que es la fecha en que se estrenó hace ya 41 años la primera película de la franquicia, allá por 1977 -y que luego nos enteraríamos que en realidad, era la cuarta de toda la historia...-. Si en la primera película no oficial nos hablaba del comando rebelde que consiguió los planos de la Estrella de la Muerte, en esta ocasión Lucasfilm ha echado mano de su personaje más carismático, el macarra de las galaxias, el malote de buen corazón capaz de seducir a la mismísima princesa Leia y que tenía a un enorme gorila peludo de compañero. Han Solo, claro, fue la quintaesencia de la rebeldía contrapuesta al poder establecido, el soplo de aire fresco que necesitaba esta serie, como en su día lo fue el Capitán Kirk de Star Trek. Y nada mejor que una precuela para poder explicar el origen del personaje, contando además con el mismísimo Lawrence Kasdan -guionista de "El Imperio Contra ataca"-.

Claro que el error de bulto comienza porque Kathleen Kennedy -la mandamás de esta productora, comprada por Disney- ha elegido a un artesano bastante neutro y poco problemático para afrontar este proyecto, porque Ron Howard, además de estar siempre lampando por un Oscar -y haciendo películas propias para ello...- que consiguió con "Una mente maravillosa", se caracteriza por no dar problema alguno y ser de lo más obediente con las productoras que le encargan los trabajos. Si bien es cierto que en su día Howard hizo películas tan interesantes y refrescantes como "1,2,3, Splash", "Cocoon" o incluso "Willow" -esta última producida por el mismísimo George Lucas, antaño propietario de Lucasfilm, y que en realidad era casi una versión apócrifa de Star Wars...-, paulatinamente su cine ha ido degradándose hasta quedar en productos bastante neutros, carentes de alma. Orquestados y oficiados para conseguir A) mucha taquilla o B) un Oscar de la Academia de Hollywood.

Y quizás eso sea lo peor de la película: a pesar de que el guión de Kasdan -y de su hijo, que también colabora en el guión...- no está nada mal y desgrana uno por uno todos los elementos de interés del personaje -el halcón milenario, los orígenes, las armas, Chewbacca, quien fue su mentor o mentores, etc.-, la dirección flojea bastante a partir del arranque y a pesar del (gran) presupuesto y las secuencias de acción, la película tiene grandes baches donde decae bastante el interés, tornándose realmente aburrida. Toda la parafernalia desplegada por Lucasfilm, donde también se incluye una banda sonora de Williams que rescata buena parte de sus creaciones para la saga, está eficazmente situada e intenta en todo momento jugar con la memoria de los espectadores en torno a la mitología de la saga. Y eso es como empezar un partido de fútbol con dos goles a favor: es muy fácil acertar.

El caso es que, seamos justos, la película no está nada mal; pero queda... desvaída. Por mucho que se busque la complicidad con toda la saga y las filiaciones del público -los incondicionales seguirían disfrutando fuera la película como fuera, no nos engañemos...-, hay que puntualizar que es un producto manifiestamente menor. Empezando por la plana dirección de Howard, y (ay) por la elección de Alden Ehrenreich como el Han Solo joven. Todos los (grandes) esfuerzos del chaval, tanto en chulería como en intensidad, quedan parcialmente fallidos, sobre todo por la enorme sombra del gran Harrison Ford, que compuso un personaje de manera inolvidable y que pasó a la historia del cine. Este caramelito envenenado Ehrenreich lo ha digerido lo mejor que ha podido, y aunque tiene momentos acertados, otros tantos queda reducido a un personaje de opereta, ridículo. Un verdadero fantoche disfrazado de Han Solo, pero que no le llega ni a la suela de las botas. En cambio el reparto de secundarios, empezando por Emilia Clarke, está realmente bien. Quizás únicamente el tono excesivamente paródico de Woody Harrelson desentone un poco, pero por lo demás, no está nada mal.

Pero, a lo que vamos: ¿es una película disfrutable? Si, aunque a ratos (y otros también nos aburriremos, que las explosiones y las persecuciones no garantizan una buena película). ¿Explican todo lo que queremos saber del personaje? Si, aunque hay cosas que están un poquitín metidas con calzador, haciendo demasiadas e inexplicables concesiones con parte de la mitología de Star Wars que en realidad no tiene por qué estar ahí. Lo que tengo claro es que todos los fervientes seguidores de las aventuras galácticas la van a disfrutar de lo lindo. Y yo también lo hice... aunque a ratos.

TRAILER

Deadpool 2: Delirio absoluto...aunque controlado

Deadpool 2
Dirección
Guion
Rhett Reese, Paul Wernick, Ryan Reynolds (Cómic: Rob Liefeld, Fabian Nicieza)
Música
Tyler Bates
Fotografía
Jonathan Sela
Reparto
, , , , ,, , , , ,, , , , , ,, , , , ,, 
Desde que Buster Keaton y todos los grandes creadores del slapstick -humor visual basado en la acción- rompieran la "cuarta pared" para mirar e interactuar con el espectador, ha habido una larga carrera a la hora de hacer partícipe al público con las bromas y los chistes, desde "El Gordo y el Flaco" hasta Los hermanos Marx, sin olvidar otros humoristas como Eddie Murphy, Jim Carrey y así un largo etcétera. Este recurso narrativo, utilizado largamente en el cine y el teatro, saltó también a los cómics -que tienen un lenguaje expresivo muy similar- con personajes como este que nos ocupa, Deadpool, o Masacre. Un superhéroe cuya desvergüenza y complicidad era mucho más importante que cualquier superpoder que pudiera tener.

Y eso, ya que estamos metidos en harina de cine de superhéroes, puede ser el punto angular a la hora de diferenciar a la Marvel (Spiderman, Avengers, 4F, etc.) de la DC (Supermán, Batman, Wonder Woman, etc.): mientras que Marvel centraba sus historias en los personajes, independientemente del poder que tuvieran (Spiderman era una adolescente que sufría bulliyng, Iron Man un play boy borracho, etc.), DC centraba sus historias en los superpoderes de los personajes (Supermán podía volar y tenía superfuerza -que fuera periodista del Daily Planet era lo menos importante-, Flash tenía supervelocidad -¿alguien se acuerda en realidad del personaje más allá de las mallas rojas y amarillas?-, Linterna Verde un anillo que proyectaba imaginaciones sólidas -¿quién se acuerda de Hal Jordan? ¿tenía novia? ¿amigos? ¿qué hacía en su vida corriente?-... aunque en DC hay una excepción, que es Batman, el único personaje con verdadera "chicha" argumental para contar una historia -Bruce Wayne es un huérfano multimillonario criado por un ex agente secreto británico que hace realidad una personalidad justiciera...-). Quizás esta haya sido la clave de que Marvel haya superado en muchos casos a DC, tanto en los cómics como en las películas. Si, es cierto que Disney ha "infantilizado" y "banalizado" todos esos personajes, pero aún así, era más importante el personaje que sus superpoderes.

El caso de Deadpool resulta pardigmático: lo verdaderamente importante es la poca vergüenza y capacidad de (auto) ridículo que tiene, más allá de sí mismo. Se cachondea de todo -empezando por él mismo- y en realidad, el único superpoder que tiene es el de la autoregeneración -como Lobezno-. Por lo demás no es más que un soldado de las fuerzas especiales que ni vuela, ni tiene superfuerza, ni visión, ni nada de nada. Eso sí, verborrea tiene para aburrir. Quizás ese tono autoparódico ha sido el gran éxito del personaje y en la primera película se consiguió trasladar ese espíritu, que de camino ha vuelto a poner de moda a Ryan Reynolds en el ecosistema de los superhéroes, después de su nefasta experiencia con Green Lantern.

El caso es que esta segunda parte avanza dentro del propio personaje, pero sin olvidar alguna que otra trama que trufa de interés a la historia -sobre todo porque mezcla ahí a los Xmen, con personajes como Coloso, etc.-. Esa nueva vuelta de tuerca ha tomado todos esos parámetros de los Xmen y los ha "Deadpoolizado", es decir, que ahora todo es un delirio en el que podemos ver cualquier burrada que podamos imaginarnos. Especialmente las más políticamente incorrectas.

Uno de los aciertos de la primera parte, y también de la segunda, es la coreografía y espectacularidad de las secuencias de acción, orquestadas por el director David Leitch, que tras convertir su mediocre "John Wick" casi en una película de culto (no olvidemos a su perro...) ha ideado un nuevo tipo de imágenes a la hora de mostrar a cámara lenta y con ángulos imposibles la glorificación de la más brutal y salvaje violencia. Claro que si en John Wick llegaba a empacharnos, con Deadpool se ha banalizado y casi convertido en un videojuego intrascendente que busca únicamente el cachondeo y la diversión, algo por otra parte cuestionable... (¿Reírse de cómo a alguien le corta un brazo? ¿De cómo le aplastan la cabeza? ¿De cómo le sacan un ojo?... ejem).  

A pesar de toda esta vistosísima ración de acción que la película nos ofrece, si escarbamos un poquito en el argumento, hay elementos de lo más reaccionario, llegando incluso hasta lo naïf. Claro que en el humor empleado por Deadpool hay un punto naïf, pero cuando se tocan temas como la familia, los hijos, la amistad, etc, todo tipo de "adoctrinamiento" puede resultar proceloso. O al menos me parece a mí.

Pero hay que reconocer que esta segunda parte de Deadpool, más allá de las consideraciones anteriores, es una película muy divertida, delirante y con secuencias realmente bien construidas. Aunque la primera parte me resultó algo tediosa y previsible, en esta ocasión he conseguido entrar en la historia y me he divertido de lo lindo -hay dos secuencias que son verdaderamente antológicas en las que literalmente te partes de risa, con mil referencias cómplices que están muy bien metidas en la historia y que hace que te partas de risa-. Además en la producción se ha hecho un notable esfuerzo por realizar un "acompañamiento" del personaje con los cameos más importantes dentro del universo Marvel (y que no vamos a desvelar, ya que entraríamos en spoiler). Empezando por el personaje de Cable, interpretado por Josh Brolin -que ha sido "Thanos" en la última de los Vengadores- hay un verdadero torrente de referencias y amiguetes y personajes famosos que aparecen por la cinta, dándole mucho mayor empaque.

Como dije en los Vengadores: Infinity War, esto es lo que es: es una fórmula aplicada (y bien) a una historia, y no busca más que divertir con trazo grueso y macarra. No hay más, así que no lo busques. Pero si consigues pasar por alto cualquier resistencia y abres los ojos a la diversión, la verdad es que es un delirio continuo, descacharrante y muy espectacular. Por cierto, no te pierdas la secuencia post-créditos, en este caso es IMPRESCINDIBLE. 

TRAILER

Vengadores (Infinity War): La mascletá de Marvel

Desde hace diez años, Marvel se lanzó a llevar al cine de manera más o menos digna sus cómics, comenzando con Iron Man (en mis tiempos, el personaje de los cómics era "El Hombre de Hierro") con una conjunción verdaderamente planetaria que ofreció la que desde mi punto de vista fue la mejor de todas: un actor idóneo para el personaje, un guión excelente, un director que acertó en todo (Jon Favreau ha seguido vinculado con Marvel todo este tiempo, y en esta última de Avengers, es  productor...) y toda una parafernalia cómplice que conectó inmediatamente tanto con todos los seguidores de los cómics, como los nuevos espectadores que descubrían un personaje divertido y unas aventuras apasionantes -amén de unos efectos especiales esplendorosos-. Desgraciadamente, la calidad en las adaptaciones Marvel ha ido mermando y en muchos casos -y sobre todo después de que Disney comprara Marvel-, no son más que enormes anuncios de merchandising y parques temáticos.

Quizás uno de los elementos negativos en las anteriores películas de los vengadores haya sido Joss Whedon, que en la anterior de la saga -Vengadores: la era de Ultrón- no hizo más que meter muchos muñequitos generados por ordenador y provocar destrucciones masivas con muy poco argumento. Ahora todo parece haber dado un giro radical al haber cambiado el anterior director de la saga por los hermanos Russo, y haber confluido todas las películas anteriores de Marvel (de Iron Man, del Capitán América, etc.) en una sola, aglutinando todo con un personaje tan mítico del universo de los cómics como Thanos, alguien con un poder desmesurado capaz de alterar el tejido mismo de la realidad a través de una poderosa herramienta -el guantelete del infinito- que intentará conseguir desesperadamente. A pesar de las licencias adoptadas por la película y que difieren bastante del cómic, es una más que honrosa adaptación, sobre todo porque dimensionan al personaje malvado más allá de los tópicos clásicos no sólo del cómic, sino también del cine.

Si hasta ahora cada película de la Marvel han sido fuegos artificiales, ahora estamos con la traca final, o si lo preferimos, con la mascletá final, donde todos los petardos explotan a la vez, y donde se hace lo más lustroso y espectacular: todos los personajes, todas las tramas -yo me habría ahorrado la de Los Guardianes de la Galaxia, que al final son de segunda- y todos los recursos para una batalla final épica donde las haya. Disgregada en varios frentes, se confluye argumentalmente de una manera eficaz, aparte de ofrecer unos efectos especiales realmente alucinantes.

Pero hay que tener una cosa clara: si no te gustan los cómics, y no te gustan los superhéroes, entonces ¿para qué vienes? Porque eso es lo que te vas a encontrar mayoritariamente: superhéroes a manta, y la traslación de prácticamente todo el mundo del cómic Marvel en la pantalla -que es otro componente añadido de interés para cualquiera que se acerque a esta película, o sea, ver "en realidad" lo que ya se había visto en los dibujos-. Esa complicidad es uno de los factores de mayor éxito de las adaptaciones Marvel, y en esta ocasión está más presente que nunca llevando a la gran pantalla una de las mejores aventuras en toda la historia de Marvel -Thanos, etc.-.

Es cierto que llega un momento en el que estamos ya un poco cansados de tantas explosiones, destrozos, golpes, y todo tipo de catástrofes, pero en este caso, la inteligente forma de desgranar el guión en varias partes -que no vamos a comentar, so pena de caer en spoiler gigantesco...- es todo un acierto, creando varios frentes en los que tendrán que enfrentarse los superhéroes a sus mayores amenazas.

En cuanto a todo el equipo de actores, todos están muy bien encajados en sus personajes, pero brilla especialmente Josh Brolin como un Thanos que no solo es un malvado plano que se dedica a hacer la puñeta, sino que tiene un trasfondo mucho más profundo de lo que pudiera parecer a simple vista (vale, no tiene el calado metafísico que tiene en el cómic original, pero desde luego tiene mucha más "chicha" y carisma que todos los malvados del cómic llevados al cine que hayamos visto hasta ahora).

Si tuviéramos que hacer un cómputo final de este, el proyecto más ambicioso de Marvel/Disney en toda su historia, el saldo sería claramente positivo: a pesar de las licencias, a pesar del exceso en algunas secuencias -que pueden llegar a resultar cansinas-, el enorme esfuerzo en encajar todas las películas ha funcionado, con una historia coherente, sólida y que termina funcionando. Insisto: que nadie se llame a engaño cuando venga a ver esta película, porque lo que va a hacer, básicamente, es montarse en una montaña rusa de catástrofes y héroes, de personajes trasladados del cómic a la pantalla y poco más. Eso sí, en ese "poco más" hay muchas más historias y argumentos que en otras muchas películas de otras franquicias -por ejemplo, las últimas de Star Wars...- que pretenden ser la quintaesencia de algo y lo que hacen en realidad es copiar descaradamente fórmulas que ya se han visto y sin arriesgar nada. Aquí en cambio se arriesga todo. Tanto que veo algo complicado cómo van continuar ese universo cinematográfico de Marvel después de este gran aldabonazo que han pegado con este colofón monumental.

Por cierto, si en todas las películas Marvel son importantes las secuencias post-créditos, en esta ocasión es FUN-DA-MEN-TAL para saber hacia dónde van a ir los tiros de las próximas películas.

TRÁILER