¡¡¡No tengo Palabras!!!

El caballero oscuro: la leyenda renace
DIRECTORChristopher Nolan
GUIÓNChristopher Nolan, Jonathan Nolan (Historia: Christopher Nolan, David S. Goyer. Personajes: Bob Kane)
MÚSICAHans Zimmer
FOTOGRAFÍAWally Pfister
REPARTOChristian Bale, Tom Hardy, Anne Hathaway, Michael Caine, Gary Oldman, Joseph Gordon-Levitt, Marion Cotillard, Morgan Freeman, Juno Temple, Matthew Modine, Josh Pence, Nestor Carbonell, Brett Cullen, Tom Conti, Aidan Gillen, Liam Neeson
Sobrecogedora. Sorprendente. Alucinante. Electrizante. Épica. Magistral. Estos son sólo algunos de los adjetivos que planearon por mi mente como el Batpod -para los profanos, el helicóptero de Batman...- sobre Gotham City. Realmente no me esperaba que Nolan fuera capaz de superar "El Caballero Oscuro"... pero lo ha hecho con creces. Lo ha hecho hasta el punto de dejarme literalmente sin aliento durante más de dos horas con una auténtica sinfonía de emociones, de buen cine, de imágenes que posiblemente perdurarán durante años en mi memoria. Quizás por mi frikismo galopante -especialmente, sobre el personaje de Batman- pero con toda seguridad por el excelente guión, que es capaz de contener todas las claves del universo del cómic sobre el personaje, destilarlas, y adaptarlas con total perfección al séptimo arte.

Y digo séptimo arte, y no cine, porque lo que Nolan ha hecho con la trilogía de Batman extralimita el cine. Quiero decir, el cine que estamos habitualmente acostumbrados a ver en este género, llamémosle de "acción" o de "superhéroes". Porque ninguna de estas tres películas, y en especial de la tercera, es una película así. Es una Película con P mayúscula. O como decíamos de toda la vida, un peliculón. De los de gran historia, grandes personajes, grandes conflictos dramáticos y grandes desenlaces. Cada minutos es un crescendo bien estudiado con una capacidad para conmover al espectador como pocas películas. Y no son los puñetazos, patadas, artilugios y efectos especiales -que los hay a manta...- sino las historias, las relaciones, los personajes. O sea, el séptimo arte, de principio a fin. Como se hacen -o deberían- hacer las cosas.

Fíjate que yo iba a ver esta película con muchas ganas, pero con cierto escepticismo: ¿superar el personaje de Heath Ledger como el Joker en "El caballero Oscuro"? ¿superar la trama terrorista de un film donde se pone en jaque los conceptos de justicia, del amor, de la amistad, del crimen, del egoísmo o del capitalismo mismo? Pues si señores, Nolan y su hermano Jonathan lo han vuelto a hacer, duplicando -que digo, multiplicando- la calidad de una película que ya se ha convertido en un clásico prácticamente el día del estreno, y por supuesto la mejor adaptación de un cómic de la historia del cine. Y no ya por la fidelidad al mismo, sino por saber traducir el lenguaje de viñetas con el acierto certero de un diapasón.

Han pasado ocho años desde que el fiscal de Gotham, Harvey Dent, falleciera. Nadie sabía que se había convertido en "Dos Caras" y el comisario Jim Gordon ocultó sus fechorías, cayendo sobre Batman toda la culpa de los males que había hecho, e incluso la muerte del propio fiscal, desapareciendo del panorama y convirtiéndose desde entonces en un fugitivo de la justicia. Paralelamente, Wayne se está recuperando de las secuelas de la brutal batalla con el Joker, y vive prácticamente como un recluso en su mansión. Pero su vida va a cambiar radicalmente cuando una experta y seductora ladrona roba el collar de perlas de su madre y un perverso y misterioso personaje llamado Bane entra en escena. A pesar de todo en su contra, Wayne se reinventará para volver a proteger la ciudad que su familia ha cuidado durante generaciones...

...y hasta aquí puedo leer. ¡Mira que tengo ganas de desentrañar todas las sorpresas que van a dejarte boquiabierto viendo la película!! -si no eres seguidor de Batman, te sorprenderá, pero si lo eres... ALUCINARÁS-. Créeme, cada secuencia del guión está perfectamente orquestada para encajar en un perfecto rompecabezas en el que la magistral historia va evolucionando con una naturalidad pocas veces vista en un guión tan complejo. Coincido plenamente con todas las criticas en que la última media hora es una verdadera lección de cine, desde todos los flancos y de todos los géneros: drama, comedia, acción, suspense, thriller, policíaco, terror... Una maravilla, vamos.

Ponernos a hablar ahora de las excelencias del reparto habitual -esto es, Michael Caine, Morgan Freeman, Christian Bale, Gary Oldman...- no es ninguna sorpresa, porque todos están que se salen. Pero mis dudas sobre Anne Hathaway como Catwoman han quedado definitivamente despejadas, creando un personaje realmente rico en matices y que encaja como un guante con la torturada figura de Bruce Wayne/Batman. Pero es que las nuevas incorporaciones, como Joseph Gordon-Levitt (habitual en las películas de Nolan) y sobre todo, Tom Hardy (a pesar de llevarse toda la película con una máscara que le oculta la cara lo que transmite por los ojos es...bestial, nunca mejor dicho) son deslumbrantes, un auténtico delirio para la saga, que termina con un crescendo ensordecedor, como el final magistral de una sinfonía de Beethoven.

Es curioso que el guión esté articulado como una de esas atracciones hechas con fichas de dominó, donde al empujar la primera se comienza con una acción que va tirando las siguientes fichas hasta componer figuras, dibujos o acciones que al principio no sabíamos que se iban a producir. Y es lo que hace "El Caballero oscuro: la leyenda renace". Todas y cada una de las claves más importantes en la mitología del hombre murciélago se van desentrañando como una bien estudiada maraña de hilo, que vislumbramos con una lógica aplastante en el desenlace final de esta trilogía. En efecto, coincido con la mayoría de la gente que califica este broche de oro como verdaderamente épico, porque lo es. A primera hora del día de su estreno estaba como un clavo en la puerta del cine, pero estoy seguro que en los próximos días la volveré a ver una vez. Y otra vez. Y otra más. Y creo que tardaré mucho en cansarme de verla.

TRAILER

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