Lo siento, pero no me interesa

La noche más oscura

El cine es entretenimiento. Es que te cuenten una historia dramáticamente a través de un personaje (protagonista) que se enfrenta a un otro personaje (antagonista). Cuanto más sepamos de ambos personajes, mejor comprenderemos el desarrollo de la acción, y lo que es más importante, qué motivación tienen. Pero si únicamente nos centramos en lo que pasa, entonces el interés por lo que vemos decae mucho. Y si encima, lo que estamos viendo se basa en hechos reales y conocemos a la perfección lo que ha pasado, entonces ¿para qué nos lo cuentan otra vez? Ya que hablamos de Kathryn Bigelow, pongamos por ejemplo a su antaño amante James Cameron, con una película que también se basó en un famosísimo acontecimiento real del que todos conocíamos el desenlace: ¿qué habría pasado si James Cameron hubiera contado el hundimiento del Titanic exclusivamente, sin trufarlo de una ficción añadida? Pues eso, que a nadie le hubiera interesado un pimiento la película. Bueno, vamos a matizarlo: si nos hablaran del capitán del barco, del constructor y sus presiones, de los que financiaron la aventura... pues todavía. Pero si se centrara exclusivamente en el hundimiento, apaga y vámonos. Pues eso es exactamente lo que ha hecho Bigelow: centrarse exclusivamente en la captura de Osama Bin Laden. Punto final. No sabemos nada de los agentes de la CIA que luchan incansablemente por encontrar la pista, ni de los superiores, ni de nadie. Solo hay una investigación en curso, con los medios de la inteligencia militar más sofisticados del mundo y un deseo por hacer justicia tras los atentados del 11 s. Vamos, lo que hemos estado viendo en TV desde el año 2001 en mil y un documentales.

Por eso, lo siento, pero no me interesa en absoluto. Hay que reconocer el talento visual de la directora, con secuencias muy bien rodadas y montadas. Pero el resultado final, por arrebatadoras que me parezcan las imágenes, por sobrecogedoras que sean las coreografías, es francamente aburrido. Sobre todo porque sabemos cómo termina la historia, con un guión tan esquemáticamente simple y predecible que hace bostezar a las ovejas: A) Una especialista de la CIA llega destinada a Pakistán para sumarse a la caza del líder de Al-Kaeda. B)Lo buscan. C) Lo matan. Sanseacabó. Esa es la película. No hay más. No hay viajes interiores, ni luchas personales, ni la madre que lo parió. Una mínima subtrama de poder dentro de la administración para ver quién se cuelga la medalla de ver quién lo captura, y creerse de verdad esa búsqueda -que es lo que interesa realmente de la historia, pero está tratado tan a vuelapluma que casi pasa desapercibida- es quizás lo que dinamiza algo el desarrollo de la segunda parte del film, que toma cierto fuelle, pero que termina por deshincharse rápidamente. Pongamos como ejemplo un film que tiene muchísimos elementos de comparación con éste, "Argo": ambos se basan en hechos reales, donde la política se implica directamente. En ambos hay un protagonista que tienen que luchar por conseguir algo. Pero mientras que en la película de Ben Affleck conocíamos al personaje, lo que tiene detrás (el llamado "background") y por eso entendíamos lo que hace, en la película de Bigelow solo conocemos lo que el personaje hace, su investigación -o sea, lo que nos han explicado en todos los documentales...- y todo resulta bastante plano.

Los actores realizan un trabajo impecable, y Bigelow vuelve a demostrar su capacidad para este trabajo pero por muchos esfuerzos que realicen, los personajes son tan planos, tan esquemáticos (el agente de la CIA, el burócrata, la novata que llega dispuesta a comerse el mundo, los marines, harto de problemas que no se la quieren jugar, etc. -si quieres un listado detallado, baste con ver cualquier serie televisiva tipo "Homeland" o "24", y ahí tienes una galería completa-) que resultan dibujos demasiado gruesos de los mismos.

Pero no perdamos el norte: la película es una elegía, una oda político-patriotera sobre la batalla incansable contra "la alianza del mal". Vale, muy bien. Está claro que a nadie nos gusta la violencia, ni el terrorismo, ni las muertes o las torturas. Pero más allá de esto, y más allá de las propias fronteras norteamericanas, desde mi modesto parecer esta película no ofrece nada que no hayan ofrecido durante doce años los miles de documentales que se han realizado sobre el 11 s y la caza de Bin Laden. Muy bien rodada, eso sí. Pero nada más. O sea que todo lo que aparece en el trailer, es lo único que vas a encontrar en la película.
TRAILER


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