Eclipse Total

Saga Crepúsculo 3: Eclipse

El cine, es una industria. Vale. Hay que sacar pasta de lo que hemos invertido. También vale. ¡¡Vamos a dejarnos de chorradas y en vez de comernos el coco, vamos a darle a estos espectadores descerebrados lo que han venido a buscar sin más, porque tampoco quieren más cosas!!! Eso ya me molesta, me irrita. Incluso me indigna, porque es tomar al que se sienta en la butaca como a un imbécil. Y es posible que lo sea, pero encima de eso, no intentar sacarlo de su estulticia… resulta denigrante. Vamos a ver, seguro que los adolescentes seguidores de “Crepúsculo” estaban deseando con quién de los dos chavalotes se queda Bella, si con el lánguido y elegante Edward, que es un vampiro, o con el musculoso, enérgico y fogoso Jake, que es un hombre lobo. Bueno, pues señores, toda la película consiste en conversaciones de Bella con sus dos pretendientes, a ver quién se lleva el gato al agua. Ah, eso y una ridícula trama estirada hasta la demencia, en la que se involucra para el fin de fiesta a un ejército de vampiros, a los veteranos italianos que vienen con las del Beri para poner orden al asunto –los Vulturi- y cómo no, la manada de hombres lobo, que por una vez, van a trabajar conjuntamente con los chupasangre, a raíz de Bella, que por lo visto es musa, luz y guía de todos los monstruitos del inframundo. Esto es carnaval, vamos. Si en la primera parte veíamos una pequeña luz de originalidad en el planteamiento adolescente, aquí ya no hay pamplinas: señores, vamos a lo que vamos, que es lo que asegura la franquicia. Todo ello además me parece infinitamente más indigno cuando el director del film es el antaño brillante David Slade, que deslumbró a propios y extraños en el festival de Sundance con “Hard Candy”, y que realizó una revisión precisamente al mito de los vampiros en “30 días de oscuridad”, que aunque no llegaba a las expectativas, tenía varios aciertos parciales de lo más interesante (especialmente en el desenlace, toda una oda al amor y la entrega). Claro, los economistas que dirigen la saga, viendo que este chaval había hecho otra de vampiros, pos hala, a meterlo aquí para que siga haciendo caja. Ojo, pero que haga lo que tiene que hacer, que aquí no queremos a artistas, sino a artesanos que con nuestras guías nos forren. Y eso es lo que es eclipse, básicamente, un intento bastante indigno de seguir sacando pasta con las dudas de una niñata sobre con quién quedarse. El resto, es paja más o menos bien aderezada. Pero lo han hecho muy, muy mal, porque la película es aburridísima, no tiene tensión alguna, no existe el vértigo de saber con quién se quedará la protagonista, y lo que es peor, la infografía y los efectos especiales no consiguen dotar a las secuencias de acción de ningún momento apreciable –incluso en varias secuencias de lo más “gore”, cabezas rodando incluidas, el público se muere de la risa por lo ridículo del planteamiento, eso por no hablar de los hombres lobo, que ahora se parecen mucho más a cualquier peluche de la habitación de un niño que a un ser peligroso, fuerte y terrible…-. Eso sí, el título es verdaderamente perfecto, pero no por que signifique absolutamente nada –que en la película, no es así- sino porque define a la perfección cualquier rastro de talento, creatividad, originalidad o intención dramática, que han quedado completamente eclipsados por la comercialidad. Eclipse Total.

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3 comentarios:

Sergio dijo...

Bueno, es como tú dices, pero aún así, dentro de la bazofia comercialoide me parece la mejor de las tres, quizás por tener un pelín más de acción y un malo con carácter al fin. Las otras dos más que malas me parecieron infumables.

Nota: David Slade rodó "30 días de oscuridad". No 300, ¿pensabas en los espartanos o qué? xDD

Federico Casado Reina dijo...

Jajaja, si, se me fue un cero!!

Ichabod Crane dijo...

La Saga de Crepúsculo se compone de las grandes comedias del siglo 21. Todo es demencial en estas películas:los diálogos no hay forma de tomárselos en serio, el casting es impresionante (como dice Jordi Costa, Pattinson ha interiorizado mejor que nadie el método Zoolander), la trama "avanza" hacia el delirio... Sinceramente, la primera me cabreó porque querían vender un producto de lo más cutre como el no más del romanticismo. Pero tenía algo que enganchaba: ese desenfreno emo dentro de una telenovela venezolana, con ecos a En los límites de la realidad. En fin, impagable. Ya veré esta, pero en rebeldía, lo haré sin pagar un céntimo...que no esto no lo merece.
Un saludo