Qué vergüenza...

Noche y día

He sentido verdadera vergüenza ajena viendo este engendro, producto de la más inconsciente comercialidad de la Fox, creando un producto de consumo sin miramientos. Cogiendo la fórmula de las películas de James Bond, pero “horterizándola” convenientemente para el público que está acostumbrado a deglutir el cine made in Hollywood, han creado este extraño divertimento, que a modo de intento de sátira cómplice del cine de espías –con mucha menos verosimilitud y consistencia que “Mentiras Arriesgadas”, de la que es directa heredera- vuelve a utilizar todos los tópicos de la cultura anglosajona. Esas cosas, generalmente, ni me van ni me vienen. Pero cuando en esos tópicos se encuentra España, y aún más, mi ciudad Sevilla, ya me cabrea. Y todavía me cabrea más cuando las instituciones andaluzas y municipales han tragado con ruedas de molino a la hora de rodar en Cádiz y Sevilla para transformarlas en nadie sabe qué, donde los españoles todos llevan o barba o perilla (al modo mejicano y/o árabe…) viven en casas de inspiración musulmana, y lo que ya es el colmo, celebran los sanfermines por las calles de Sevilla, alrededor de la catedral, y por las calles de Cádiz. El colmo. ¿Es que esas instituciones que han facilitado el rodaje en Andalucía no se han dado cuenta del nulo respeto por la cultura española? ¿Hasta cuando tenemos que aguantar para que se rían de nosotros, tomándonos por mejicanos, con un catalán (Jordi Mollá) haciendo de “Hispano-Andaluz-Mejicano” malvadísimo con un nombre tan español como “Antonio Quintana? ¿Tienen las personas de clase alta en Sevilla sillas de montar repujadas en plata en el salón de su casa, para darse un paseo a caballo por la ciudad? Todo eso por no hablar de los ¡¡¡CINCO GUIONISTAS!!! que tiene la película… ¿es que cuánto peores (y más burdamente comerciales) son las películas norteamericanas, más guionistas tienen en sus créditos? Y ya que estamos ¿a qué viene el título? ¿A lo diferentes que son los protagonistas? ¿Es una broma de la canción de Cole Porter? Creo que el calado intelectual de las mentes “pensantes” de este proyecto no llega a tanto. En fin, un despropósito tras otro, que me revolvió las tripas cuando vi la Catedral de mi ciudad, con el nombre superpuesto “Sevilla, España” y seguidamente por las calles del barrio de Santa Cruz a los mozos con camisas blancas y pañuelos rojos, acompañando a cabezudos y cantando alegres “Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo…”. El remate es cuando Jordi Mollá le dice a Cameron Díaz “Ahora son las fiestas de San Fermín… ¿ha visto una corrida de toros?”. En fin, prefiero no envenenarme más por la falta de respeto y autocomplacencia de la productora y sobre todo de las autoridades sevillanas y andaluzas. En cuanto a la película, es un esperpento estúpido de situaciones y persecuciones copiadas en la mayoría de la saga de 007, -desde los helicópteros, la persecución en moto con la chica montada al revés, etc.- para contar en clave de comedia una simple y a la vez ridícula historia de amor entre un super espía de la CIA y una chica que va a asistir a la boda de su hermana. Ni más, ni menos. Es irrelevante prácticamente todo lo que sucede entre las secuencias de acción, son un simple pretexto para mostrar la dentadura perfecta de ambos protagonistas, y la nula química sexual que (no) existe entre ambos. Aún resulta más penoso aún como un director como Mangold, que antaño nos regaló películas tan interesantes como “Copland” (una de las más interesantes interpretaciones de Sylvester Stallone, con casi 30 kilos de más…en serio, revísala que merece la pena) “Inocencia interrumpida” o la monumental “El tren de las 3:10” (remake de “Yuma” con unos geniales Russell Crowe y Christian Bale) sea capaz de aceptar un proyecto tan insulso como este, que no aporta absolutamente nada y que únicamente busca una fácil, burda y rápida comercialidad. Qué vergüenza.

TRAILER

4 comentarios:

Triana dijo...

Me indigna, me hierve la sangre, ya había leído más artículos al respecto, pero lo que sube más mi cabreo, es que los gobernantes de nuestra tierra lo aplaudan, el "señor Monteseirín" se infló de posar para la prensa todo ufano con los protagonistas.... "pa reventá"
Absolutamente de acuerdo contigo.
Saludos.

Anónimo dijo...

Yo echo en falta unas fallas ardiendo en la Plaza de San Francisco, el entierro de la Sardina en el Salvador, la silueta de la Torre Eiffel tras la catedral y la Mezquita Azul llena de zulúes entonando cánticos guerreros antes de ofrecer el corazón de un alienígena en la cima de la gran pirámide.

Pero bueno, a una película no se le puede pedir todo.

P.Q. dijo...

¿Es que a nadie le importa que se rueden películas en nuestra ciudad, con lo que supone para la promoción y para la industria? ¿Es que no se genera trabajo con esto, y no se ocupan plazas hoteleras?

Carlos dijo...

Nos gusta que se rueden pelis en nuestra ciudad. Yo creo que a nadie desagrada, aunque aparte de las restricciones de tráfico, a todos nos agrada que salga los monumentos de Sevilla en pantalla grande.
Lo que nos disgusta es que nos traten como idiotas. La peli, cuando llegó el momento de ver a los toros como en San Fermín, pero en nuestras calles y las calles de Cádiz, me molestaron bastante, porque todos sabemos que esto no es así, pero a los americanos les importa un pimiento nuestras constumbres.
Que le rueden una peli a ellos, y haciendo lo mismo, a ver qué opinaban.
Por cierto, la peli es mala, mala.
Saludos.