Insuficiente sorpresa

Lope

De acuerdo, tengo que reconocerlo, es mejor de lo que esperaba. Pero vamos, tampoco mucho mejor. Me ha sorprendido sobre todo Alberto Ammann, el protagonista que interpreta al genial literato, con un registro mucho más elaborado que el que tuvo en “Celda 211”, más expresividad, más profesionalidad… vamos, que está mucho más cuajado como actor. Ni que decir tiene que el resto del reparto (Luis Tosar, Juan Diego, Antonio de la Torre, Leonor Waitling, Pilar López de Ayala…) están muy bien encajados en sus respectivos personajes, pero lo que realmente me ha sorprendido gratamente es la inteligente puesta en escena. Porque con trece millones de euros se podía haber hecho la misma barrabasada que se hizo con “Alatriste”, pero aquí han sido mucho más inteligentes –y al parecer, honrados- utilizando los recursos necesarios para que el film tuviera el lustre necesario de una película ambientada en el siglo XVI, pero sin que a nadie se le fuera la olla con secuencias grandilocuentes. Lo que se necesita que esté, está, pero tampoco poco más. Ni falta que hace, porque no estamos ante una película de aventuras, o no solo de aventuras, porque básicamente, Lope es una historia de amor. Amor entre un plebeyo y una noble, entre un pobre y una rica empresaria, amores imposibles. Es inevitable la comparación con un film que tuvo bastante éxito, “Shakespeare in love”, porque el guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral utiliza fórmulas parecidas (precuela de la vida que todos conocemos, una relación imposible –en este caso, dos- con tentativas continuas y apasionadas de forjar ese amor, aventuras, desafíos con capa y espada –literalmente-, honor, ingenio, talento incipiente que deja boquiabiertos a todos…) al éxito de Hollywood, solo que haciéndolas mucho más nuestras, más castizamente. Ojo, y no digo esto de manera despectiva, sino todo lo contrario: quizás ese sea su mayor defecto, la timidez en no realizar una apuesta completa por lo español frente al formato de Hollywood. Creo que la clave en este tipo de cine histórico de gran presupuesto es tomar lo mejor de las espectaculares producciones norteamericanas (esto es, generalmente, el presupuesto y la ambientación) para luego tomar los retazos exactos de lo que debe ser un guión y un desarrollo dramático mucho más nuestro. Se me viene a la cabeza un film de Josefina Molina, “Esquilache”, que aunque de modesto presupuesto, viajaba mucho más adentro de los personajes, y creo que matenía el equilibrio exacto en el guión, tocando un hecho histórico impactante en la historia de España –en este caso, el famoso Motín del pueblo provocado por el Marqués de Esquilache- con las motivaciones y vidas de cada uno de los protagonistas del relato, que no tenían por qué ser los mismos que describe la historia. El descubrimiento de esos resquicios no relatados normalmente por los libros es quizás ese elemento que le falta a este tipo de productos. Igual que Zemeckis contaba buena parte de la historia contemporánea de Estados Unidos a través de un retrasado mental llamado Forrest Gump, y que era testigo accidental de los acontecimientos más importantes de manera fortuita (Elvis, Vietnam, el Watergate, la creación de Apple, etc.), este tipo de planteamientos también enriquecería notablemente este cine histórico (por ejemplo, brillante es la aparición de Luis Tosar como un sacerdote que es de importancia capital en la vida de Lope de Vega, en el film…). Centrándonos en el guión, nos cuenta la vida de un joven Félix Lope de Vega, que recién llegado de su campaña en el ejército, se dedica a intentar vender su obra teatral a un potentado dueño de un corral de comedias, enamorándose además de su hija, y de una noble a quien ayuda en un hospital de caridad. El talento y el indómito carácter del genial poeta siempre está en conflicto con las rígidas estructuras sociales que le impiden la felicidad, pero Lope no se abandona al fracaso y lucha con todas sus fuerzas contra todas las vicisitudes que la vida le pone por delante, desde la pobreza a la infamia de ser acusado de rebeldía. Aunque el arranque del film resulta algo tedioso, se recupera el ritmo con un segundo acto realmente bien confeccionado que engancha por su bien estructurado desarrollo argumental, y los puntos de giro del guión dinamizan bastante la historia, sin lugar al aburrimiento, aunque el tercer acto y la resolución de la historia podría haberse mejorado bastante. No obstante, es un paso adelante, es una grata sorpresa encontrarse este film porque denota que se mueve algo dentro de un género que puede dar al cine español no solo un mayor peso específico (fíjate lo que estiran los ingleses/norteamericanos a sus clásicos literarios en el cine…) sino además un interés del público en descubrir apasionantes historias sin salir de nuestra propia historia, ya que el siglo de oro español es tan rico o más como cualquier otra literatura o teatro a nivel mundial. Pero insisto, es insuficiente. Lope me puso la miel en los labios, y luego me la quitó. Quiero más miel, y como éste, quiero muchos más clásicos españoles. Con el polvo suficiente encima para disfrutar de la pátina de la historia, pero sin exceso de polvo para hacer que tosa.

TRAILER

1 comentario:

Carlos dijo...

A mí me defraudó "Lope". Esperaba mucho más de ella, o a lo mejor es que pensaba que se podía sacar más jugo de un autor tan prolífico como reconocido mundialmente como lo fue nuestro Lope de Vega.
Los diálogos fallan en muchas ocasiones, pero bueno le seguiremos dando más oportunidades a nuestro cine español, que últimamente nos ha regalado con muy buenas pelis.
Saludos.