No es nada nuevo... pero funciona

Imparable
  • DIRECTOR: Tony Scott
  • GUIÓN: Mark Bomback
  • MÚSICA: Harry Gregson-Williams
  • FOTOGRAFÍA: Ben Seresin
  • REPARTO: Denzel Washington, Chris Pine, Rosario Dawson, Ethan Suplee, Elizabeth Mathis, Kevin Dunn, Jessy Schram, Meagan Tandy, Kevin Chapman, David Warshofsky, Jeff Wincott

Parece que al hermanísimo de Ridley, Tony Scott, le están gustando los trenecitos. Primero fue el “remake” de “Pelham 123”, que no llegaba ni por asomo al clásico original de Sargent en 1974, y ahora ha sido la adaptación de un suceso real que pudo haber supuesto una de las mayores catástrofes de la historia de Norteamérica: un tren cargado con varios vagones de productos tóxicos e inflamables quedó sin maquinista y sin control en las vías, avanzando a más de cien kilómetros por hora y amenazando a millones de habitantes. Scott, que ya es un curtido realizador en cine-espectáculo y en cine catástrofe (ahí tenemos “Marea Roja”) juega muy bien sus cartas con un producto muy entretenido, bien realizado (con una dirección quizás demasiado videoclipera y de corte publicitario, que ya es marca de la casa…) y con un ritmo endiablado. Está bien: ya hemos visto cientos de películas de inundaciones, incendios, terremotos y sucesos varios que amenazan a millones de personas, cuando no a la humanidad misma (y ya escoraríamos con invasiones extraterrestres, apocalipsis naturales, etc.), pero cuando dentro de un género se respetan los cánones, y se cuenta una historia interesante…pues la cosa funciona, a pesar de tener un “Deja-vú” constante (y con eso nos remitimos a otra película anterior de este mismo director, y encima protagonizada por el mismo Denzen Washington…). Los personajes de la cinta son muy reconocibles, tanto el veterano y descreído operario que está un poco hasta las narices del sistema y cuya vida personal se ha ido a hacer puñetas, como el novato chulito que tiene ganas de comerse el mundo y que también arrastra una gran problemática familiar. El encuentro de ambos personajes es otro elemento fundamental de la historia que dinamiza aún más la carrera contra reloj para parar el tren que puede destrozar una ciudad. En la estructura también se incluye una dulce y enérgica jefa de estación (interpretada por la suculenta Rosario Dawson) que intenta ayudar a la pareja de héroes protagonistas y un insidioso y repulsivo burócrata que lo único que quiere es hacer quedar bien a la compañía ferroviaria ante la crisis. Hay un gran trabajo en los efectos visuales, que son impresionantes, y aquí no se ha tirado de infografía: especialistas por un tubo, maquetas corpóreas y algo de croma para recrear a la perfección tanto las carreras de Denzel Washington encima de un vagón de tren que va a 80 km/h –que él mismo ha hecho sin ayuda de especialistas- como los momentos críticos de descarrilamientos, golpes a otros trenes, coches, etc. En cuanto a los protagonistas, Denzel repite el papel que ya está muy acostumbrado (sin ir más lejos, la anterior película de Scott, “Pelham 123”, interpretaba aproximadamente al mismo tipo de personaje) y Chris Pine se consolida como una de las grandes estrellas jóvenes del momento en Hollywood, tras cimentarse como el rostro del Capitán James T. Kirk en el reboot de la nueva franquicia cinematográfica de “Star Trek” con J. J. Abrams. Este film no es nada nuevo, ni tiene la noble ni originalidad de las películas de su hermano Ridley (cuando las tiene, claro)… pero funciona, y a toda máquina. Tampoco se le puede pedir más…

TRAILER

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vaya coñazo de pelicula.