Virgencita, que se queden como están...

Xmen: Primera Generación

A estas alturas no voy a descubrir que soy seguidor de los cómics desde mi más tierna infancia (allá por el siglo pasado...). Tampoco voy a mentir: estaba como loco esperando este estreno. Y lo estaba por varias razones: la primera, era ver a Matthew Vaughn dirigiendo una película de superhéroes "en serio", ya que "Kick-Ass: listo para machacar" era una comedia muy inteligente y bien llevada, pero se cachondeaba (y muy bien) de toda la parafernalia de los cómics; y la segunda, y no menos importante, es ver a dos de mis (nuevos) actores preferidos encajar en la piel de Charles Xavier y Eric Lensherr (esto es, el Profesor Xavier y Magneto), James McAvoy y el camaleónico Michael Fassbender; y aún queda una tercera razón, poco ortodoxa, y comprensible para todos aquellos que nos consideramos amantes de los cómics, que es la malsana curiosidad de ver cómo han llevado a imagen real los personajes que hemos visto tantas y tantas veces en viñetas. Claro que a pesar de todas estas expectativas, parcialmente generadas por unos trailers y unas campañas publicitarias bastante acertadas, también tenía la mosca detrás de la oreja tras las últimas adaptaciones de cómics de la Marvel-Disney (esto es, "Iron Man 2", defenestrando la primera brillante adaptación del cómic, y "Thor", un auténtico, monumental y decepcionante fracaso, eso por no hablar de otro proyecto Disney "Tron Legacy", de la que mejor ni hablamos...). Al final, las sensaciones han sido más que positivas; es más, se han cumplido todas las expectativas... al menos parcialmente, porque este film no solo es respetuoso con toda la saga cinematográfica -cerrando bastante bien elementos anteriores, planteando nuevas incógnitas...- sino además con los amantes de la saga del cómic. Para colmo, se han rescatado personajes tan carismáticos del mundo mutante como Sebastian Shaw, Emma Frost, Banshee... o Hank McCoy, como un atolondrado adolescente de preclara y científica mente, y capacidades físicas sorprendentes. Además ha sido muy inteligente por parte de los guionistas hacer una precuela situada en los años sesenta, explicando de un plumazo la juventud tanto de Xavier como de Lensherr: uno de ellos adoptado por unos ricos y potentados terratenientes, el otro un judío polaco que ve como sus padres son ingresados en un campo de exterminio, y cada uno de ellos con un planteamiento diferente frente al "problema mutante". También tengo que reconocer que la profesionalidad, y el carisma de Kevin Bacon le han quedado a la perfección para dar vida a Sebastian Shaw, el rey negro del club del fuego infernal, uno de los mutantes más insólitos (y diabólicos) de todo el universo marvel. En esa génesis, también tenemos oportunidad de ver otros mutantes, tanto malvados como bondadosos, y cada una de las posturas de esos adolescentes que han de enfrentarse con un mundo de humanos que les teme, les rechaza...y a la vez le necesita. Todo ese conflicto, tan bien llevado a las viñetas primero por Stan Lee y luego por Chris Claremont está presente de una manera muy elegante en el film, al que toda la parafernalia de los sesenta le sienta fenomena -especialmente brillante es la secuencia a ritmo psicodélico en la que Xavier se conecta por primera vez a "cerebro" y empieza a localizar mutantes para que le sigan en el departamento que la CIA ha creado...-. Como no podía ser de otra forma, estando situada en los años sesenta, la Guerra Fría está más que presente, con toda la obsesión y la paranoia del ataque nuclear inminente que todos creían que se iba a producir. La oficialidad gubernamental y el modo en que Xavier se alía con ellos para integrar a los mutantes con los humanos es otro elemento importante que también tiene aquí su génesis. Como digo, un guión absolutamente respetuoso con todo el imaginario mutante, de principio a fin, tanto en la pantalla como en la viñeta. Las secuencias de acción -realmente impresionantes, espectaculares, sobrecogedoras...- están ejemplarmente rodadas, y la cinta tiene ritmo. Pero a Vaughn a veces le flojea la dirección de actores, e incluso Fassbender queda ridículo en algún momento de gran tensión dramática que debería de inspirar otras sensaciones. También hay líneas de diálogo y secuencias que podían haberse mejorado notablemente (sobre todo en la conclusión final y el -supuesto- arranque de toda la saga de películas posteriores), pero seamos honestos, Marvel-Disney ha intentado hacer una película para todos los públicos, fácil de ver, entretenida y bien costeada. Lo es, sin duda. Pero no me deja de dar pena que Bryan Singer, productor de la cinta, no haya hecho un producto más adulto, en la línea de la primera y segunda parte Xmen, que hubiera sido lo realmente recomendable -el cómic nunca fue para todos los públicos, de hecho es quizás la línea de aventuras más adulta de la marvel...-. Pero merece la pena, se lo pasa uno muy bien, salpicado además de guiños cómplices que se captan sea uno fan o no de los cómics. Y para redondear, también hay momentos cómicos bien planteados, que funcionan. Ojalá la Marvel-Disney siga así con todas las franquicias de los superhéroes, y que los próximos "Capitán América" y "Los Vengadores", sean , por lo menos como esta. Virgencita, que se queden como están...

TRAILER

2 comentarios:

Sergio dijo...

Me pareció muy, muy buena película, con cameos curiosos y todo.
Eso sí, algo incoherente con el resto de películas de la saga X-Men, como el hecho de que no "case" con la introducción de X-Men: La Decisión Final (la escena en que Xavier y Erik van a visitar a la joven Jean Gray, el profesor X camina y es aún amigo de Magneto), o la distancia entre el mundo del cómic y el del cine (también lógico), con las cagadas desde el inicio de la saga (¿Iceman un adolescente? ¿El ángel un recién llegado?) pero vamos culpo más por ello a aquella mejorable cinta que a la actual. La actuación de Fassbender para mí ha sido lo mejor de toda la cinta, y al fin un guión sólido como esperábamos los fans, que nos vuelve a reconciliar con la saga tras el fiasco de "Lobezno", que fue para olvidar.

Federico Casado Reina dijo...

Es cierto que hay algo de incoherencia, pero tampoco es para tanto... en cuanto a "Xmen Orígenes: Lobezno" no me parece tan mala pelicula, hombre!!! Eso sí, "Xmen 3: la decisión final" si que era un poquito regulín...