Menos habría sido más

Prometheus
Han tenido que pasar más de 30 años para que Ridley Scott vuelva a la historia que lo convirtió en un director de culto. 30 años en los que el británico ha madurado su pulso narrativo, su iconografía visual (algo ya difícil, porque en sus inicios ya era un verdadero maestro en estas lides) y su voz personal. Aunque su trayectoria ha tenido sus altos y sus bajos, no se puede negar que cada una de sus películas contenían al menos tres o cuatro secuencias antológicas. La batalla de la playa del último Robin Hood, los planos de Denzel Washington con su elegante ropa en "American Gangster", el desierto revelado como un personaje más de las batallas en "El Reino de los Cielos", las espectaculares secuencias de guerra de "Black Hawk derribado", el coliseo romano y los sueños de Máximo Meridio y su familia de "Gladiator" y así un largo etcétera.

Pero sería injusto juzgar "Prometheus" como muchos van a hacerlo, o sea, como la película que explique, resuma, concrete y finalice la saga comenzada por la inolvidable "Alien, el octavo pasajero". Sería un flaco favor para este film, que contiene toda la mejor tradición del género de ciencia ficción, más el plus de la vocación metafísica sobre el origen de la humanidad (nada más y nada menos...). De acuerdo, es quizás un poco pretenciosa. Si, tienes razón, a Ridley le ha salido la vena mística -de la que tanto reniega, pero que innegablemente, tiene- y quiere pensar en el más allá (o en el más acá). Creo que sería un ejercicio harto recomendable borrar de nuestra memoria cualquier referencia a "Alien" (algo casi imposible) a la hora de ver esta película, porque por mucha carne que se ponga en el asador -que se pone...- sería insuficiente para saciar nuestros deseos.

Así que ¿De dónde venimos? ¿Qué hay detrás del origen del hombre? ¿Somos los únicos en el universo? Todas estas preguntas que tantos autores de ciencia ficción y directores de cine se han preguntado -destacando a Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick con "2001", probablemente la mejor película del género, cuando no de la historia del cine...- se vuelven a plantear en "Prometheus": un grupo de exploradores llega a un remoto planeta guiado por unas pinturas rupestres encontradas en la tierra y que, dispersadas geográficamente y temporalmente a lo largo de los siglos, muestran una extraña constelación. En ese grupo, además de los arqueólogos, astrónomos, pilotos, científicos, y empleados de la compañía Weyland, también está David 8, un singular androide que ayudará a toda la tripulación en sus misiones. Tal y como ha pasado en muchas otras películas, el viaje y el descubrimiento precisamente no va a ser un lecho de rosas...

Aunque "Prometheus" tiene toda la grandeza del cine de Scott desarrollada en sus últimas películas, hay que reconocer que la pretenciosidad del planteamiento argumental se queda incompleta con un guión que podía haber dado bastante más de sí. No obstante, la cinta tiene secuencias inolvidables (atención a una con Noomi Rapace que se mete en un habitáculo especial y que pasará a la historia del cine...) y personajes de lo más singulares, en especial el que realiza Michael Fassbender, dando vida a un robot de lo más misterioso. Quizás el holgado presupuesto haya hecho relajarse la imaginación de los guionistas y los recursos del propio Scott, que se optimizaron exponencialmente en ese "Alien" al tener tan poco presupuesto. Siempre se dice que menos es más, y precisamente es lo que se me venía a la imaginación mientras veía este film: nunca con tan poco se había hecho tanto como en "Alien". Y quizás con tanto se ha hecho poco en "Prometheus".

Sería injusto no reconocer que buena parte de la grandeza de la cinta la tiene una factura realmente espectacular, donde destaca la banda sonora de Marc Streitenfield. En cambio la fotografía de Dariusz Wolski podría haber sido algo más críptica, algo más velada, ya que no hay nada peor para el cine de suspense que verlo todo en su máximo esplendor y con todo el detalle. Está claro que cuanto menos veamos, más grande será el monstruo que nos imaginemos... Precisamente ahí está la gracia del cine de terror, y la de "Alien": no sabíamos ni dónde iba a aparecer el monstruo, y lo que es peor, ni cómo, porque no sabíamos qué es lo que era exactamente. Pero si vemos lo que sea con todo detalle, por miedo que nos dé, no será tanto como lo que imaginemos. Seguro.

Pero siendo positivos, "Prometheus" es una gran película, un esfuerzo arriesgado y parcialmente exitoso de volver al universo planteado en el mundo de la ciencia ficción por Scott hace muchos años, y que ha marcado tendencia no solo en los argumentos, sino también en la concepción visual de extraterrestres, naves espaciales y tecnología. Ahora no están ni Giger, ni Moebius. Pero si que están sus ideas, desarrolladas y vistas en HD y 3D (para el que quiera gastarse más euros en la entrada). Merece la pena ir a ver esta auto revisión, pero hazlo con ojos vírgenes, porque como te acuerdes de "Alien"...

TRAILER

2 comentarios:

Carlos San José dijo...

Tengo muchas ganas de verla y según tu crítica, me anima más. Tenemos muy grabada "Alien, el octavo pasajero", pero creo que no nos defraudará.

Federico Casado Reina dijo...

Estoy seguro que a pesar de todo, te gustará. Gracias por seguir este humilde blog.

Un saludo.