El Francotirador: El mejor Eastwood desde "Gran Torino"

El Francotirador
Director: Clint Eastwood
Guión: Jason Hall (Autobiografía: Chris Kyle)
Música: Clint Eastwood, Ennio Morricone
Fotografía: Tom Stern
Reparto: Bradley Cooper, Sienna Miller, Luke Grimes, Jake McDorman, Kyle Gallner, Keir O'Donnell, Eric Close, Sam Jaeger, Owain Yeoman, Brian Hallisay, Marnette Patterson, Cory Hardrict, Joel Lambert, Eric Ladin, Madeleine McGraw

Reencontrarse con Eastwood en una sala de cine, ya sea delante o detrás de la cámara, es siempre interesante, aunque a veces uno salga decepcionado porque no es igual que alguien que ha llegado a la excelencia absoluta luego caiga en la mediocridad, que alguien que no ha demostrado su capacidad llegue a un nivel mediocre. El caso es que a sus 84 años, el actor y director ha hecho su mejor película desde “Gran Torino”, que en 2008 nos dejó a todos deslumbrados. ¿Quiere decir esto que “El Francotirador” está al nivel del mejor cine de Eastwood? No. Pero sí quiere decir que es una notable película que por supuesto es infinitamente mejor que cualquiera de los títulos que tan de moda están este año en la entrega de los Oscars (y que me resultan completamente impropios no sólo de la Academia de Hollywood, sino de cualquier premio). 

La película está basada en la vida del soldado de élite Chris Kyle, el francotirador más letal del ejército norteamericano en la Guerra de Irak (y de cualquier otra guerra) apodado como “El Demonio de Ramadi” (los iraquíes incluso llegaron a ofrecer 180.000 dólares como recompensa por su cabeza) Su dramática historia ha servido a Eastwood para dar una vuelta de tuerca al ejército, uno de los estamentos en los que se basa la cultura norteamericana, que ya metidos en el tema, también se lleva un buen repasito, como a él tanto le gusta. Y lo hace bien, como siempre, aunque quizás con menos pulso y ritmo que antaño.

Podríamos diferenciar dos partes en la narrativa y la dirección del film, estando por un lado todos los elementos bélicos, que rivalizan en poder y efectividad con las mejores películas recientes de guerra -y en la que “Black Hawk Derribado” de Scott y sobre todo “En tierra hostil” de Bigelow son unos claros referentes- y por otra la disquisición que el protagonista tiene constantemente entre el deber como ciudadano y militar, y el deber como ciudadano y civil, dejando atrás a una mujer y dos hijos cada vez que se marcha a sus misiones. Esa amalgama social va perfilando la personalidad de Kyle, un norteamericano de manual: texano, vaquero, respetuoso de Dios, hombre de familia, serio y responsable. Un ejemplo, vamos… ¿o no? Eastwood es capaz de replantear brillantemente, como siempre hace, esta reflexión. Especial mención requiere Bradley Cooper (protagonista y productor de la película), tanto por su mimetismo físico con el personaje real como por su excelente interpretación, que incluye en su trabajo actoral una verdadera copia literal de todos los gestos y muecas que Kyle realizaba (te invito a que busques en Youtube alguna entrevista con este personaje, apodado “La leyenda” para que compares, y el parecido es realmente sobrecogedor).

La mirada transversal a la que tan acostumbrados nos tiene Eastwood vuelve a estar presente, con su característico toque irónico e incluso cómico, que rápidamente se queda congelado por la intensidad y crudeza del mensaje (y las imágenes), dejándonos en muchos casos con la boca abierta. Los idearios de los protagonistas, que en muchos casos son llevados hasta el extremo, también nos recuerdan una parte del film donde los dos francotiradores (uno, el norteamericano protagonista, cazador de ciervos en Norteamérica, el otro un sirio campeón de tiro olímpico) están en constante pugna, como lo estuvieron Vassili Zaitsev, francotirador soviético y el mayor König, noble alemán al servicio del ejército nazi en la ocupación de Stalingrado en 1942, episodio narrado de manera brillante por Jean Jacques Annaud en “Enemigo a las puertas”, también basado en un caso real. Resulta lógico que alguien tan anclado al mundo del western como Eastwood también plantee este clásico duelo entre personalidades y voluntades tan heterogéneas, claro que de una manera quizás demasiado partidista. Un poco menos de posicionamiento y asepsia habría estado mucho mejor a la hora de este duelo entre miras telescópicas. 

No obstante, estamos ante una obra magna, ya que en las más de dos horas de proyección vemos un desarrollo argumental de gran fuerza, apasionado y aunque de arquitectura simple, realmente efectivo. Incluso en algunos casos vi trazos en la reflexión que Cimino hizo en “El Cazador” sobre las secuelas que provoca la guerra (y eso que al protagonista no lo capturaron ni lo torturaron los enemigos…). El balance global resulta satisfactorio y positivo, siendo uno de los mejores títulos que existen en la actual cartelera.


TRAILER

 

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