Star Wars VII: el Despertar de la Fuerza: Demasiados homenajes y demasiado respeto

Star Wars VII: El despertar de la Fuerza

Director
Guión
J.J. Abrams, Lawrence Kasdan, Michael Arndt (Personajes: George Lucas)
Música
John Williams
Fotografía
Daniel Mindel
Reparto


Daisy RidleyJohn BoyegaHarrison FordCarrie FisherOscar IsaacAdam Driver,Domhnall GleesonMax von SydowGwendoline ChristieLupita Nyong'oAndy SerkisAnthony DanielsMark HamillPeter MayhewKenny Baker
Bueno... ¿por dónde empiezo? ¿Por decir que Star Wars IV (Una nueva esperanza) fue el primer film con efectos especiales que me dejó alucinado hace 37 años en una sala de cine? ¿Por las cosas que me han gustado? ¿Por las que no me han gustado? ¿Por el respeto (y fidelidad) de Abrams a todo el universo Star Wars? ¿Por las nuevas aportaciones? Ay, Dios, tarea ímproba...

Antes que nada: ni es la maravilla que todo espectador espera (sobre todo muchos fans), ni es la porquería que muchos se han apresurado en proclamar tras su estreno: es cierto que Disney se está pasando tres pueblos con el lanzamiento y merchandising de Star Wars (no solo muñequitos, sino camisetas, pegatinas, todo tipo de juguetes, consumibles, pósters... ¡¡hasta los paquetes de palomitas y los vasos de refresco vienen ya serigrafiados con Star Wars!!) y todo el film está ideado en reforzar el ecosistema creado por George Lucas y añadir nuevos elementos para exprimir aún mejor la franquicia... pero la pregunta del millón es si la película es buena, si merece la pena, si es justa heredera de la serie: la respuesta es que sí... y es que no.

Me explico: Abrams, el niño bonito de Hollywood que ha reflotado franquicias como "Misión Imposible" o "Star Trek" ahora ha tomado el timón de Star Wars y ha intentado por todos los medios -y antes que nada- contentar a los millones de seguidores de la saga dándoles ración extra de todo lo esperable: un malo carismático -obvio heredero de Darth Vader, como se ve en el tráiler-, una malvada organización -la Primera orden- que surge de las cenizas del Imperio, nuestros queridos personajes revitalizados -Han Solo, Leia, Luke... ¡¡¡Hasta los androides R2D2 y C3PO!!!-, el Halcón milenario y sus batallas contra los cazas imperiales, las naves de la alianza rebelde atacando a una especie de nueva Estrella de la Muerte... Todo eso está muy bien, y tiene un toque nostálgico precioso (además de producir un cierto empacho). Pero... ¿Y la historia? ¿No evoluciona? ¿No nos cuentan nada nuevo? Toda la lección magistral que Abrams dio con Star Trek, reinventando los personajes clásicos de Kirk, Spock, Scotty, Chejov, Uhura y Sulu, viajando a sus orígenes... ahora parece que la fórmula es justo la contraria: lo clásico no se toca y vuelve a aparecer tal cual. Es más, lo nuevo también se parece a lo original, no vaya a ser que saquemos los pies del plato...

Pues no, oiga. Bueno, sí... pero es que todo es calcado a la original Star Wars IV (Una nueva esperanza). Casi un "remake" exacto en cuanto a personajes, situaciones, guión e incluso en secuencias. Eso sí, muy bien rodadas, con espectaculares efectos especiales -mucho más "físicos" que en la nueva trilogía que hizo Lucas, excesiva en cuanto a procesos digitales-. Pero aunque me pese decirlo, a base de intentar contentar a todos los fans hay una especie de "Deja-vú" durante toda la película, dándonos la impresión de que toda la película ya la hemos visto. Que todo es una réplica (muy bien hecha, y con respeto, eso sí) de algo que conocemos. Y lo cierto es que me ha sorprendido, porque Abrams ha contado con Lawrence Kasdan, autor del guión de la mejor de la saga (Star Wars V: El Imperio Contraataca) para haber podido mejorar toda la historia...

¿No hubiera sido mucho (muchísimo mejor, diría yo) hacer evolucionar la historia, crear nuevos personajes que nos sorprendieran, explicarnos mejor hacia dónde ha ido la Galaxia después de la desaparición del Imperio? Bueno, pues todo eso nos lo tenemos que imaginar, porque nadie nos explica de dónde (y cómo) sale la nueva Primera Orden, ni su ejército, ni su líder, ni si es un Sith, ni si la República sabe el poder que tiene, si los rebeldes pertenecen a la República, si la República tiene un ejército... todo es un poco caos, rompiendo un acuerdo tácito en la ciencia ficción (tanto en cine como el literatura): hay que sentar unas muy sólidas bases argumentales y respetarlas por encima de todo. Lo maravilloso de la trilogía original (e incluso de la segunda -y justamente denostada- trilogía) era la coherencia argumental que tenía, y que ha sido marca y sello de la casa: una férrea conexión que hacía que todas las piezas encajaran a la perfección, cosa que ahora parece tambalearse como un castillo de naipes, y que parece estar parcheada de mala manera cuando ya se ven en un brete de cometer un desliz argumental (¿Qué hizo Luke después de la caída del Imperio? ¿Qué hizo la República? ¿Volvió a instaurarse un orden en la Fuerza? ¿Se rompió ese orden?...)

En cuanto a los personajes, el mejor y la gran estrella del show, desde mi punto de vista es Han Solo: se nota la profesionalidad de un actor como Harrison Ford y es lo mejor de la película con gran diferencia. El otro personaje clásico que está presente y que funciona -aunque no al nivel de Han Solo- es la princesa Leia, convertida ahora en generala de los rebeldes (Un momento... ¿no era senadora? ¿No volvió a la República tras acabar con el Imperio?¿No ha hecho nada la República para que no se repitiera lo del Imperio? Ay, paro que me lío otra vez...). Bueno, es de justicia reconocer que también están Chewbacca -que lo hace bien- y R2D2 y C3PO (estos dos últimos completamente prescindibles, y que suponen exclusivamente un guiño más a los fans de la saga -y por supuesto al merchadising que llevan explotando casi 40 años y que Disney quiere seguir amortizando...-).

La guapa Daisy Ridley es la mejor nueva incorporación a la saga, en una especie de Luke Skywalker-Han Solo en un mismo personaje (vive mercadeando en un planeta desértico y encuentra un androide que contiene la información para acabar con la tiranía de la Primera Orden, y también sabe pilotar el Halcón Milenario...), porque el otro personaje, Finn, un ex tropa de asalto (no sabemos bien si es un clon, o un humano cultivado y programado, o qué se yo...) es un actor bastante mediocre. Y otra cosita ¿por qué tiene que ser negro? ¿Es que acaso se han acordado del monólogo escrito por Kevin Smith para la película "Persiguiendo a Amy", en la que se critica a Star Wars de ser racista porque el único personaje negro es el malo? -aquí tienes el enlace por siquieres verlo- (por otra parte no me extraña que sea negro, al estar Obama de presidente en Estados Unidos...).

En definitiva, he salido con una sensación algo agridulce: es un buen espectáculo visual, pero me temo que ha habido un serio proceso de "infantilización" de la saga -cosa completamente normal siendo Disney la actual propietaria de la franquicia...-, retrotrayendo por otra parte a lo más clásico, que ahora resulta incluso ridículo -recordemos que los adolescentes que vieron la original ahora tienen más de 50 años...-. Toda la película está ideada como un preámbulo de una nueva trilogía, y lo cierto es que tengo muchas ganas de ver la siguiente parte para ver la evolución de todos los personajes. Pero no me fío un pelo de esa evolución, ya que me temo que será de lo más obvio y previsible. Eso sí, muy espectacular todo, con muchas naves, muchos tiros, mucho laser y mucha fuerza. O igual no tanta, aunque se haya despertado... 

TRAILER

1 comentario:

Jessica dijo...

Tengo una duda sobre star Wars 7 de donde sale el lider supremo?