Un monstruo viene a verme: Con dinero baila el perro

Un monstruo viene a verme
Director
Guión
Patrick Ness (Novela: Patrick Ness)
Música
Fernando Velázquez
Fotografía
Óscar Faura
Reparto

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No sé muy bien por qué, pero cuando intentan venderme una burra demasiado, termino por desconfiar. Bueno, en realidad sí que se por qué: porque la burra no suele ser tan buena. Es precisamente lo que me ha pasado con "Un monstruo viene a verme", vendida por Mediaset como la octava maravilla del mundo, una película taquillera que además tiene alma, que emociona, que sale en todos y cada uno de los programas de la cadena -como lo oyes, desde "Sálvame" hasta el más pequeño informativo- y en todos esos lugares sale público de la sala emocionado, llorando... vamos, un acontecimiento sin precedentes en la historia del cine español. Salvo, claro, la anterior película que produjera Mediaset, uno de los grandes gigantes mediáticos de la comunicación en nuestro país, sin los cuales no sería posible una campaña de publicidad -ni de producción- tan brutal a la hora de hacer cine. Por malo que sea.

Y no es que esta película sea mala. Pero es tramposa. Muy tramposa, se ven venir de lejos los hilos de las marionetas, los intentos por manipularte emocionalmente en lo que podríamos llegar a llamar pornografía emocional; es la diferencia entre la sutileza de una exquisita lencería de lujo y de un primer plano de un sexo en HD. Como comparar un susurro exquisito en el oído y el sonido de una bocina de un hincha de fútbol. Bayona opta por la bocina, y está todo el tiempo pegando bocinazos para que nos emocionemos, a cada plano, a cada secuencia, a cada frase, utilizando los recursos más torticeros y evidentes que uno pueda imaginarse en una película, que podría más bien ser un telefilme de mediodía de fin de semana donde se mezclan familias, enfermedades terminales y todo lujo de problemas sociales para enternecer a base de bien a los telespectadores que, para qué engañarnos, terminan generalmente roncando en el sofá a pierna suelta.

La primera en la frente: el autor de la novela en que se basa la película es también el guionista. Eso ya, desde mi punto de vista, es un seguro para que cualquier proyecto que venga de un libro al cine sea un fracaso, por la sencilla razón que literatura y cine tienen códigos y lenguajes totalmente diferentes, y un literato -como por cierto se ha demostrado en buena parte de la historia del cine- cuando se pone a escribir un guión de cine suele cagarla, y bien. Dejando a un lado esto, hay que reconocer cierta brillantez en la dirección y formato de la película... pero claro, esto lo podría hacer hasta un chimpancé, con el pastón que ha costado la peliculita. Con dinero baila el perro, que diría alguien. Y Bayona en este sentido lo ha tenido muy fácil desde el principio de su carrera, con actrices y actores de primera fila, difusión y publicidad a manta, y todo un grupo mediático como Mediaset rendido a los intereses de sus peliculitas. Desde luego hay que reconocer que aunque como director no sea la octava maravilla del mundo, sí que lo es a la hora de venderse, con marketing personal que ya lo quisiera para sí cualquier director del cine español. O de cualquier cinematografía, vamos...

Porque no nos engañemos: Bayona, por más que nos quieran vender la burra, hace peliculitas. Ni "El Orfanato", ni "Lo imposible" -la mejor de sus cintas, con gran diferencia- y ésta última "Un monstruo viene a verme" puede llegar a más que un precioso envoltorio de lujo, pero demasiado burdo, demasiado remilgado, demasiado estándar dentro de lo que puede ser manipular al espectador, que es a la postre lo que intenta desesperadamente toda su filmografía. Me hace gracia que se compare a Bayona con Spielberg ¿Porque hay niños en sus películas y son protagonistas? Porque por otra razón me cuesta imaginarlo: el peor film de Spielberg está a años luz de Bayona y de cualquier esfuerzo ímprobo que pudiera hacer. No digamos ya si hablamos de sus obras magnas (como "Tiburón", "E.T." o "La Lista de Schindler"), porque entonces me da la risa. En el colmo de la condescendencia, el propio director ha reconocido que el divino Steven es uno de sus ídolos en el que se mira... y casi me da la risa cuando el monstruo, al final de la película, dice una línea de diálogo EXACTA que la del extraterrestre en "E.T.". La misma, vamos...

¿Que de qué va la película? Bueno, pues por los cambios de tono y narrativa que emplea, la película cuenta la historia de un niño esquizofrénico -así como suena- que confunde permanentemente realidad y fantasía, en el momento más dramático de su vida cuando descubre que su madre tiene una gravísima enfermedad. Las apariciones del famoso monstruo, las secuencias de los cuentos, están muy mal encajadas en un tono hiperrealista de la enfermedad terminal de la madre, de la aparición de la estricta abuela, de la relación con el padre desaparecido tras la separación de la madre... todo un poco caos mal hilvanado, con costuras demasiado evidentes y disonantes.

Que si, que todo está muy bonito, que el chaval no lo hace mal, que los efectos especiales son alucinantes -por cierto ¿para qué contratar a Liam Neeson para que haga la voz del monstruo, si luego vas a distorsionarla? (y encima, doblarla en la versión al español...)-, que tiene Sigourney Weaver... pero me gustaría ver a Bayona con la cuarta parte de presupuesto y sin Mediaset detrás para ver qué hace. Porque con dinero, baila hasta el perro. 

TRAILER

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