Asesinato en el Orient Express: La (buscada) jubilación de Branagh

Asesinato en el Orient Express

Dirección
Guion
Michael Green (Novela: Agatha Christie)
Música
Patrick Doyle
Fotografía
Haris Zambarloukos
Reparto
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Kenneth Branagh parece no terminar de encontrar su norte. Como director, actor -e incluso llegaría a decir "autor"...- va oscilando entre genialidades como "Los amigos de Peter", "Mucho ruido y pocas nueces" o su brillantísima adaptación de "La Flauta Mágica" de Mozart, hasta auténticos espantos como "Frankenstein" o la primera película en solitario de "Thor" para la Marvel. De todas formas, yo siempre le doy un voto de confianza y a pesar de sus desmanes, Branagh siempre consigue, en alguna medida, interesarme.

Pero tenemos que situarnos en el día de hoy en la industria del cine: hoy día todos, absolutamente todos los actores intentan buscar una saga (o franquicia, digámoslo abiertamente) cinematográfica (o televisiva) con la que jubilarse, o al menos, hacerse ricos. Un chiringuito que les asegure no solo su economía, sino su estrellato -aún a riesgo de encasillarse-. Daniel Craig como James Bond, Hugh Jackman como Lobezno, Robert Downey Jr. como Iron Man... y asi todos. Por ese motivo -entre otras cosas, claro- Branagh está intentando buscarse su propio lugar en este caníbal panorama mediático accediendo a uno de los personajes más carismáticos de la literatura contemporánea, un detective que, con permiso de Conan Doyle y Sherlock Holmes, ha resuelto más casos que ningún otro. Y si figura es igual de singular que la del inglés, solo que Poirot es belga, refinado, tiene un enorme bigotón, es un gourmet exquisito y tiene una aguda mirada e inteligencia que no suele equivocarse.

Pero ojo, no perdamos el norte, porque las entregas de un personaje ya existen desde tiempos inmemoriales -ya que estamos hablando de un Hércules, precisamente el héroe griego con sus 12 trabajos es un exponente de esto mismo: 12 aventuras encadenadas que hacen progresar y permanecer el mito del héroe-. Y si nos centramos en la propia Agatha Christie y su detective, ha sido el protagonista de 33 novelas y relatos, así que Branagh tiene un largo recorrido por hacer, si económicamente funciona el asunto -cosa que ya ha hecho, con producción de Ridley Scott y con un presupuesto de 55 millones y con una recaudación actual en todo el mundo de más de 85, y sigue subiendo...-. De hecho James Pritchard, presidente de Agatha Christie Ltd y bisnieto de la autora literaria ya ha afirmado que le encantaría que se hicieran secuelas de esta película, contando con Branagh y todo el equipo, y el propio Branagh declaró también -¡cómo no!- que también estaría encantado con esta saga... una verdadera jubilación para este hombre, que se aseguraría su recuerdo como Hercules Poirot -aunque le costaría un poco desdibujar la idea de los grandes Peter Ustinov y Albert Finney, que bordaron también su registro en anteriores adaptaciones.

En cuanto al argumento, es uno de los más conocidos en la historia de la literatura y el cine, junto con "Muerte en el Nilo" -también de esta misma autora, y que se cita al final de esta película, previniendo de su siguiente adaptación... igual que pasa con las películas de James Bond-: un lujoso tren que cruza por varios países, unos pasajeros peculiares... y un crimen. Y claro, el detective que tiene que descubrir quién es el asesino entre los tripulantes.

Branagh tiene una realización sin demasiadas florituras en esta película, el producto final tiene mucha elegancia y vistosidad, aunque por otra parte el ritmo podría haber sido mucho más enérgico, ya que entre que todos conocemos la historia y que las pesquisas del detective tienen una cadencia algo lenta, llega un momento en que todo resulta algo tedioso. Sin llegar a la frenética visión que tuvo Guy Ritchie en sus versiones de Sherlock Holmes -que a mí personalmente, me parecen muy interesantes, la primera mucho mejor que la segunda, claro...- Branagh podía haber pisado un poquito más el acelerador y ser un poco -sólo un poco- más "moderno" (si bien la modernidad no es que sea precisamente uno de los elementos más característicos de Poirot...).

Con un ramillete muy lustroso de actores (desde Depp hasta la gran Judi Dench), se saca partido a esa bizarra galería de seres humanos que, a modo de un estudio antropológico, serán estudiados y evaluados por Poirot hasta llegar a lo más profundo. Quizás de hecho sea eso lo más interesante en el film, cómo visualmente saca partido de cada uno de esos personajes.

Lo cierto es que, a pesar de parecer el (claro) camino para la jubilación de Branagh, con un poquito más de ritmo habría quedado bastante mejor. Simplemente con la narración (y la música!!) que se ha empleado en el tráiler -que me parece de los mejores que se han hecho en mucho tiempo- la película habría ganado bastantes enteros.

TRAILER

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