Memoria traidora

Tron Legacy

Todos los aficionados a los ordenadores y los videojuegos hemos tenido de toda la vida una película de cabecera, a la que le perdonábamos todas sus carencias y que supuso un antes y un después en la historia del cine. Me refiero a “Tron”, una producción Disney que hace 28 años quiso ponerse a la vanguardia de la informática con una historia un tanto infantil y delirante –para lo que es la informática- pero que tenía hallazgos visuales que la pusieron en lo más alto de la tecnología de efectos visuales de la época. La verdad es que la nostalgia tamiza convenientemente las carencias de las cosas, y vuelta a recuperar a día de hoy, ha envejecido bastante mal. Vamos, que no era para tanto. No obstante, Disney estaba esperando seguir rentabilizando el filón, y en este año ha decidido estrenar su continuación, que no es más que una vuelta a aplicar la misma fórmula de la película original –esto es, un humano que es digitalizado y metido dentro de un universo informático paralelo con sus propias reglas- solo que con unos efectos visuales y un diseño de producción realmente impresionante, todo ello subrayado convenientemente por el 3d, que te deja literalmente sin aliento. Pero vamos a ser honestos…¿qué esperábamos? ¿qué queríamos encontrar con este “legado” de Tron? (que es como se llama en su versión original la película, “Tron Legacy”? Pues eso, más de lo mismo, una nueva ración de videojuegos y emociones dentro del ordenador, solo que convenientemente actualizada a las tendencias visuales de hoy. Y es lo que hemos encontrado, solo que aumentado con creces. Tengo que confesar que aunque no esperaba mucho argumentalmente de la historia –esto es, el hijo de Flynn (Jeff Bridges) que se mete dentro de la parrilla (un mundo infográfico) para reencontrarse con su padre y enfrentarse a CLU, un programa creado por Flynn que se rebela y que intenta tomar el control de todo- me he quedado con la boca abierta cuando he visto el despliegue visual que se ha realizado en la película. Ríete de los efectos especiales de la original “Tron”, porque se quedan al nivel de una game-boy pasada de moda. Ahora viajamos con motos realmente impresionantes, los tanques y reconocedores son alucinantes, los vestidos, los movimientos…todo supone una innovación visual realmente sorprendente, mezclando técnicas ya vistas en “Matrix” (como el famoso “bullet time”, solo que mucho más perfeccionado) y otras películas, con otros recursos visuales que crean literalmente un cosmos artificial prácticamente igual al real. Como espectáculo, es realmente hipnótico, merece la pena solo por asomarse a ese mundo paralelo, lleno de personajes embutidos en trajes de diseño con circuitería fluorescente, perspectivas imposibles, movimientos a cámara lenta y rayos y estelas alucinantes. Pero seamos serios (aunque para ver una película de estas características hay que ser de todo, menos serio): ni la original era tan buena, ni ésta es tan mala. Las dos películas hay que verlas como lo que son, un carísimo juguete para la distracción del espectador, que se mete prácticamente dentro de un videojuego, y de la que solo se echa en falta el joystick para mover al personaje hacia un lado u otro de la pantalla y así librarse de los ataques de los malos.

TRAILER

2 comentarios:

Anónimo dijo...

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FERNANDO dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, a esta película no se le puede pedir mas de lo que es la vi ayer mismo y me divertí con sus dos horas de puro entretenimiento cinematográfico, yo solo añadiría que la primera parte fue un poco incomprendida ya que la jerga de "usuario" "sistema operativo" o "programa" era para entonces un galimatías que nadie entendía pero hoy en día a todo el mundo le suenan estos términos (que se note que soy informático)