Vengadores (Infinity War): La mascletá de Marvel

Desde hace diez años, Marvel se lanzó a llevar al cine de manera más o menos digna sus cómics, comenzando con Iron Man (en mis tiempos, el personaje de los cómics era "El Hombre de Hierro") con una conjunción verdaderamente planetaria que ofreció la que desde mi punto de vista fue la mejor de todas: un actor idóneo para el personaje, un guión excelente, un director que acertó en todo (Jon Favreau ha seguido vinculado con Marvel todo este tiempo, y en esta última de Avengers, es  productor...) y toda una parafernalia cómplice que conectó inmediatamente tanto con todos los seguidores de los cómics, como los nuevos espectadores que descubrían un personaje divertido y unas aventuras apasionantes -amén de unos efectos especiales esplendorosos-. Desgraciadamente, la calidad en las adaptaciones Marvel ha ido mermando y en muchos casos -y sobre todo después de que Disney comprara Marvel-, no son más que enormes anuncios de merchandising y parques temáticos.

Quizás uno de los elementos negativos en las anteriores películas de los vengadores haya sido Joss Whedon, que en la anterior de la saga -Vengadores: la era de Ultrón- no hizo más que meter muchos muñequitos generados por ordenador y provocar destrucciones masivas con muy poco argumento. Ahora todo parece haber dado un giro radical al haber cambiado el anterior director de la saga por los hermanos Russo, y haber confluido todas las películas anteriores de Marvel (de Iron Man, del Capitán América, etc.) en una sola, aglutinando todo con un personaje tan mítico del universo de los cómics como Thanos, alguien con un poder desmesurado capaz de alterar el tejido mismo de la realidad a través de una poderosa herramienta -el guantelete del infinito- que intentará conseguir desesperadamente. A pesar de las licencias adoptadas por la película y que difieren bastante del cómic, es una más que honrosa adaptación, sobre todo porque dimensionan al personaje malvado más allá de los tópicos clásicos no sólo del cómic, sino también del cine.

Si hasta ahora cada película de la Marvel han sido fuegos artificiales, ahora estamos con la traca final, o si lo preferimos, con la mascletá final, donde todos los petardos explotan a la vez, y donde se hace lo más lustroso y espectacular: todos los personajes, todas las tramas -yo me habría ahorrado la de Los Guardianes de la Galaxia, que al final son de segunda- y todos los recursos para una batalla final épica donde las haya. Disgregada en varios frentes, se confluye argumentalmente de una manera eficaz, aparte de ofrecer unos efectos especiales realmente alucinantes.

Pero hay que tener una cosa clara: si no te gustan los cómics, y no te gustan los superhéroes, entonces ¿para qué vienes? Porque eso es lo que te vas a encontrar mayoritariamente: superhéroes a manta, y la traslación de prácticamente todo el mundo del cómic Marvel en la pantalla -que es otro componente añadido de interés para cualquiera que se acerque a esta película, o sea, ver "en realidad" lo que ya se había visto en los dibujos-. Esa complicidad es uno de los factores de mayor éxito de las adaptaciones Marvel, y en esta ocasión está más presente que nunca llevando a la gran pantalla una de las mejores aventuras en toda la historia de Marvel -Thanos, etc.-.

Es cierto que llega un momento en el que estamos ya un poco cansados de tantas explosiones, destrozos, golpes, y todo tipo de catástrofes, pero en este caso, la inteligente forma de desgranar el guión en varias partes -que no vamos a comentar, so pena de caer en spoiler gigantesco...- es todo un acierto, creando varios frentes en los que tendrán que enfrentarse los superhéroes a sus mayores amenazas.

En cuanto a todo el equipo de actores, todos están muy bien encajados en sus personajes, pero brilla especialmente Josh Brolin como un Thanos que no solo es un malvado plano que se dedica a hacer la puñeta, sino que tiene un trasfondo mucho más profundo de lo que pudiera parecer a simple vista (vale, no tiene el calado metafísico que tiene en el cómic original, pero desde luego tiene mucha más "chicha" y carisma que todos los malvados del cómic llevados al cine que hayamos visto hasta ahora).

Si tuviéramos que hacer un cómputo final de este, el proyecto más ambicioso de Marvel/Disney en toda su historia, el saldo sería claramente positivo: a pesar de las licencias, a pesar del exceso en algunas secuencias -que pueden llegar a resultar cansinas-, el enorme esfuerzo en encajar todas las películas ha funcionado, con una historia coherente, sólida y que termina funcionando. Insisto: que nadie se llame a engaño cuando venga a ver esta película, porque lo que va a hacer, básicamente, es montarse en una montaña rusa de catástrofes y héroes, de personajes trasladados del cómic a la pantalla y poco más. Eso sí, en ese "poco más" hay muchas más historias y argumentos que en otras muchas películas de otras franquicias -por ejemplo, las últimas de Star Wars...- que pretenden ser la quintaesencia de algo y lo que hacen en realidad es copiar descaradamente fórmulas que ya se han visto y sin arriesgar nada. Aquí en cambio se arriesga todo. Tanto que veo algo complicado cómo van continuar ese universo cinematográfico de Marvel después de este gran aldabonazo que han pegado con este colofón monumental.

Por cierto, si en todas las películas Marvel son importantes las secuencias post-créditos, en esta ocasión es FUN-DA-MEN-TAL para saber hacia dónde van a ir los tiros de las próximas películas.

TRÁILER


2 comentarios:

Kike dijo...

Federico, muy de acuerdo con tu crítica, tan bien escrita como siempre y perfectamente documentada. Coincidimos entonces en este caso; siempre es un placer hacerlo; y si no, tampoco pasa nada, jajaja... Un abrazo.

Federico Casado Reina dijo...

Muchas gracias querido Enrique, un abrazo grande!
Por cierto, se te echa de menos en Facebook... ;)