> Canal de Cine Federico Casado Reina

Nadie: Ciudadano Killer

NADIE

Dirección
Guion
Derek Kolstad
Música
David Buckley
Fotografía
Pawel Pogorzelski
Reparto

Cualquiera diría que este tipo de películas de justicieros -al más puro estilo de Charles Bronson- pareciera que estuvieran pasadas de moda, pero nada más lejos de la realidad: a la trilogía inesperadamente triunfadora de John Wick, y a los ajustes de cuentas que tanto ha realizado en el último periodo de su carrera Liam Neeson, le ha seguido esta sorprendente película, que en su modestia, rescata toda la tradición del cine de acción setentero, pero con un estilismo propio del videoclip, un lenguaje que tan bien maneja el director de la cinta, Ilya Naishuller.

 La ecuación es todo lo simple que pudiera esperarse: un ciudadano familiar, neutro (y aburrido) ve cómo su casa es asaltada por desconocidos, y contempla impávido que todo suceda ante el pasmo (y decepción) de su mujer -una recuperada Connie Nielsen, tan esplendorosamente bella como siempre- y su hijo, que lo consideran un verdadero cagón, al no responder a tan flagrante agresión. Claro que las cosas, como viene siendo normal en este tipo de casos, no suelen ser lo que parecen, y el pobre Hutch Mansell -que es como se llama el protagonista al que da vida Bob Odenkirk, aunque todos ya le conozcamos como el abogado Saul Goodman (al que mejor hay que llamar) de "Breaking Bad"- en realidad esconde un gran secreto que explotará como un géiser en el momento menos pensado, dejando a todos con la boca como los dibujos animados de Warner, cuando se les desencaja la mandíbula ante una sorpresa.

Viendo esta película se me vino a la imaginación la reacción que tuvo el personaje de Dustin Hoffman en "Tarde de Perros", en la que un astrofísico tímido y apocado se convierte en una especie de "Terminator" a la hora de defender a su familia. Bueno, pues ríanse del mismísimo Bruce Willis en "RED" a la hora de tomar venganza, porque ahora estamos ante un verdadero Killer, que domina todo tipo de armas y técnicas de combate y que pondrá las cosas en su sitio de una vez por todas.

Resulta inevitable reconocer que el arrollador carisma de Odenkirk es uno de los principales activos de la película, ya que su versátil interpretación consigue la credibilidad del personaje en los dos extremos en los que oscila el personaje, tanto de tedioso esposo y padre, como de fiera corrupia descarnada. Una sinfonía de matices que estiliza aún más el mensaje de "ojito, cuidado conmigo que tú no sabes quién soy yo…". Pues eso.

Aunque lo fácil hubiera sido adentrarse en la estética cómic para realizar un clon de todas las películas de este género que hemos mencionado antes -cuyas claves estéticas y estilísticas parecen ya establecidas, más allá de las sagas mainstream estilo Bourne o James Bond- el director ha optado por una opción valiente que al final le ha resultado, ya que la parquedad en la realización y la casi ausencia de florituras concuerda con la austeridad del personaje principal, que busca por todos los medios pasar desapercibido como una persona corriente, pero que en realidad, es un tigre, al que si pisan la cola es capaz de destrozar todo lo que se le ponga por delante.

Un producto eficaz y eficiente, que ha conseguido un pequeño puesto de honor en esta retomada producción post-pandemia, y por el que Universal ha apostado para estrenar no sólo en las plataformas digitales, sino retrasando convenientemente su estreno en pequeña pantalla. Lo cierto es que la película lo merece, tanto por su (reconocida) modestia, como por su sentido: bajo determinadas condiciones, todos nos podemos convertir en una máquina de matar (y quizás ya lo somos, aunque no lo reconozcamos…).

TRAILER



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